Poesía. Bernardo Martínez Vecchiola

 

Litoral

Caminar

sin conocer calles
sin saber senderos
sin recordar recorridos.

Casas de madera puestos artesanales
pañoletas de colores chiches varios.

La caja del mar por allá,
y el sol en lo alto por acá
como una dulce lámpara de escritorio.

 

11:41

Acabo de comprar un huevo duro.

Al despertar me tomé un vaso de agua.

Me di una ducha. Me comí un plátano.
Después me tomé otro vaso de agua.

Luego me comí una naranja. Salí.
Fuera del metro compré un vaso de fruta.

Hasta ahora súper bien.

 

Noticias

Tenemos buenas noticias:
El gobierno ha estabilizado el país.

Que bueno que el gobierno ha estabilizado el país.
Eso es bueno. Son noticias buenas.

Es un mensaje de los medios hegemónicos.

Se agradecen las buenas noticias.

 

Bernardo Martínez Vecchiola nació un día martes del siglo anterior, tiene una cantidad de años increíble y son demasiados para confesar de buenas a primeras, no obstante, la foto adjunta arrojará algunas luces al respecto. Cursó estudios formales de una disciplina artística, ejerce otra rama del arte en forma vocacional y cultiva otra actividad artística de manera diletante. Su profesión, su licenciatura y su magíster no ameritan ser pormenorizados en este esbozo biográfico, aunque baste decir que está todo muy bien, muchas gracias. Del arte, valga decir, no vive, sino que vive por fe y la docencia. Ha participado de talleres de poesía dictados por vates a cuyos nombres no corresponde atribuir culpa en estas líneas y también ha disfrutado de talleres de prosa con escritoras a quienes tampoco toca atribuir responsabilidad alguna de estos párrafos.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *