Poesía. Alejandra Canclini

 

Sauce llorón

 

El mundo

Se me viene abajo

Solo lloro

Y a la vez

Sonrío

 

Así que vivo

No hace frío

Esta mezcla de emociones

Me prende

Mientras escucho ‘»Depende»

 

Soy feliz

Siendo un sauce llorón

Solo necesito

Un buen sacudón

 

Pateo una piedra

Me lastimo el pie

Mientras yo solo digo

Esto es un castigo

 

El mundo se me viene abajo

Y yo solo soy

Ahora solo respiro

Y sigo

 

Barrio Obrero

 

Mi condena

Y mi escape

Mi presa

Y mi paz es

 

Manzanas cuadradas

Dividen proyectadas

Arribadas y bajadas

Es lo que más cansa

 

Jaguas, mbarakajas

Sonríen en la entrada

Silla cable, una vereda

Tomando tereré

 

Mangales limoneros

Yvapovos guayabescos

Acerolas mamoneros

Aguacates pomelescos

 

Treinta y ocho

¿Pasa por Tacuary?

Es aquí

Donde quiero morir

 

Me agobio

 

Me agobio.

No pienso.

Escucho música.

Me pierdo.

Sonrío.

Escribo mucho.

Me pierdo de nuevo.

Ahí. Me encuentro.

Donde me perdí, ahí soy.

 

Clonazepam

 

Una trazadona

Una risperidona

Una paroxetina

Una sertralina

 

¿Cuántos miligramos?

Solo los que me hagan daño

 

Un litio

No, mejor dos

Topiramato

Más valproato

 

¿Estás?

Solo parpadeás

 

Cada quince días

Es mi destino

Solo al psiquiatra

Que no he ido

 

Limitado por algoritmos

Para no pensar

Porque si pensás

Te liberas

En este sistema

Que quiere que apliques

Yo solo veo eclipses

Si pudiéramos leer

Pensar

Hablar

Quizás

Ahí, si

Un algoritmo sea más

Que el altar

 

Supuesto impuesto

 

Supuesto impuesto

Sujeto implícito

Abrazo fuerte

Siento que me quiere

 

Demonios, fantasmas y aliens

Claro que le importamos a alguien

Perros, gatos y caballos

No sé si soy un extraño

 

Confiar es mi mayor error

Sombrero de almidón

Cansada de este eterno show

Ahora (no) puedo entregar mi corazón

 

Las hojas movidas por el viento

 

Las hojas movidas por el viento

Las hojas que caen de un árbol de lapacho rosa luego de un otoño insistente vuelan por mi vereda y mi madre las junta con un rastrillo naranja

Es importante que esté ocupada, es importante que no esté triste

Las hojas se juntan en un abono abundante para su árbol de acero la y en verano hace un jugo más sabroso que su poroto kesu

Es importante que la visite, me gusta verla sana y en la última etapa de su vida solo preocupándose por las hojas y no lo que le va a dar de comer a sus hijos mañana

 

Un limbo

 

Un limbo

Arriba, cansado

Quiere dormir

Dormitar

Cerrar sus ojos

Descansar

Hacer nadar

Soñar

Modo horizontal

De ocio estar

 

¿Quién te devuelve el tiempo?

Si realmente existe

Si estás empeñado en estar agotado

No serás juzgado

Tampoco te sientas obligado

A no ser lo que siempre has anhelado

 

Descansá.

 

Rompecabezas

 

Un camino muy confuso

Que te lleva a lugares inesperados

Unos hilos al azar

Al final, limitan tu andar

 

Voy rotando

Voy amando

Voy dejando

 

En un rompecabezas

Me armo

 

El gato de la esquina

 

Cada vez que te veo

Me duele el corazón

El no poder hacer nada por vos

Me hace perder la razón

 

Imponente e impotente a la vez

Tan solo quiero

Que el mundo sea

Todo menos una odisea

 

Que te sobre comida

Que un hogar te dé cabida

No desconfíes de mí

Yo te amo a morir

 

Milanesa! Gritas

Solo pan te puedo dar

Ojalá te pudiera llevar

Y todos los días mimar

 

No quiero caminar rápido

 

No quiero caminar rápido

No quiero ir en auto a todos lados

Quiero quedarme a contemplar las nubes

Ver el atardecer en lo más alto

 

Quiero sentir el sabor de mi comida

Quiero un plato de arroz blanco con huevo frito

Quiero un asado que se cocine diez horas

Compartir sea fortuito

 

Quiero abrazo de oso de mis sobrinos

Quiero escuchar a los pajaritos cantar

Quiero acostarme en el pasto

Veintinueve veces el mismo cover en el dia escuchar

 

No me quiero perder, siendo diferente

Me quiero perder, siendo diferente

 

Una manzana de pensamientos

 

Una manzana de pensamientos

Me movieron

Apenas quince minutos

Para una mini crisis existencial

Esto se todo querer controlar

Te va a matar.

 

Es muy confuso realmente

Como funciona mi mente

Me desespera, a veces

No poder soltar mi celular

Siento que voy a explotar

 

Como una mini separación

Me alejo

Y ahí, siento.

 

Es como volver a respirar.

 

Inhala, exhala

Tus pies, tus manos, tu cabeza.

Observá.

 

Qué lo que querés demostrar

Esto de escribir parece, que ya no va a parar.

 

Miriam Alejandra Canclini González es ingeniera ambiental de profesión y voluntaria de corazón. Nació el 28 de septiembre de 1993 en Asunción, Paraguay. Ama los animales, el arte y la justicia social. La poesía es su refugio. En el 2024 participó en la residencia poética «Versos para Carmen» y actualmente forma parte de la editorial independiente Ruido Visual. En noviembre de 2025 publicó su primer poemario Croissant/Pan con teté.

Una respuesta a “Poesía. Alejandra Canclini”

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *