R.I.P sistema inmune
Días de reposo obligado y de a ratos insoportable.
Atrapado en los recónditos espacios no minerales de mi mente plagada de ausencias, abandonos y anhelos frustrados.
Casi había logrado olvidar lo inevitable.
Lastimosamente se presenta como repetición
Con cada vez más carga dolorosa.
Me duele lo que no puedo hacer
Me duele lo que pudo haber sido
Me duele lo que nunca llegará
Me duele el cuerpo en zonas desconocidas
Y lo exploro a través de ese dolor,
Para hacer un mapeo colectivo de mis áreas de riesgo.
Aparición en estado febril
De pronto, en medio del escalofrío profundo y las desvariaciones febriles
se me han desplegado, como papiros,
el Mejor y el Peor de los males.
El Mejor de los males me ha dicho
que el peor embustero es, precisamente, el Peor de los males.
Y el Peor de los males me ha dicho
que el Mejor de los males es, de hecho, sumamente honesto.
Siempre, incluso en los momentos de crisis absoluta
en donde toda categoría -hasta el tiempo- se nos está derritiendo, cariño.
¿Por qué, de entre tanta persona con fiebre,
me han elegido a mi para tamaña revelación?
¿Quieren arrastrarme al estatuto de profeta,
a mí, que sólo soy lo que hago con los horrores que han hecho de mí?
Proceso
Habito con frenesí mi propia melancolía
Y la calamidad mental que es mi recordar-olvidar.
¡Ay de mi estatuto de inmigrante planetario
Que me hace caminar por orbitas que no tienen principio ni final!
Dejo una estela de polvo cósmico tan ínfima al pasar
Que no puedo sino asumirme espectro en proceso de desaparecer.
Sintomatología
Yo era otra
O esa otra era yo
Autolesionarse psíquicamente,
mutilación mnémica criogenizada,
Buscando una pregunta sin signos de interrogación.
Desnudada por mí misma, me cubro, avergonzada,
anhelando un instante voraz de implosión.
El infamiliar siniestro que habita en mi psiquis
es un corazón delator con delirios de genio maligno.
Nadie sabe qué lo gatillará
o si ha despertado de una siesta larga.
Quizás sólo toma largos periodos de hibernación,
recargando la batería traumática.
Actualizando hardwares
para volver cada vez más invasivo.
Sintomatología colmada de significantes
tan llenos que se han vaciado
se han vertido sobre mi cuerpo desnudo
verguenza-verguenza-verguenza.
Yo era el síntoma
o el síntoma era yo.
Como sea la fórmula,
el resultado siempre es el mismo:
El desastre total en una mente que desconoce la calma
y tiene por hogar la calamidad cotidiana.
Emisor
Con mis mil y un sentidos voy a curar todos los males,
Y con los silencios sepulturales de la noche alta voy a evocar la rabia que antaño nos condenó a la persecución.
Voy a elevar plegarias incestuosas del fin del deshielo
Y alumbrar todas las esquinas, y las patas de la mesa, y las paredes del ataúd,
Plagadas de todos los platos con comida fría que rechazamos aun estando hambrientos.
Fui la palabra necia en la lengua de los pecadores
Allí donde al doblar la esquina las petacas estaban tiradas en el piso, vacías.
Y seré una oración desesperada por un instante de lucidez
En medio de incontables murmullos de mentes y suspiros
Que sin casualidad deambulan por las calles anegadas de lagrimitas borrachas.
Prendiendo un cigarro anhelo un segundo de combustión total
En medio de una vida de total indiferencia hacia mi presencia
Que era la mutación de un deseo que nunca tuvo remitente.
Amapola Fuentes es una persona que se ha enfocado en la filosofía y la poesía. Parte de su identidad es que se ha enfrentado constantemente con la renuncia, la exigencia y el sentimiento de improductividad por ser una persona en condición de discapacidad. Habitar un cuerpo que se hace extraño y hostil es un desafío que pocas veces se puede dialogar, y que, a través de la producción filosófica y la poesía, ha intentado sacarse de adentro, para poder dar forma a un imaginario que se arrastra y que genera tanta condena, como ser un cuerpo enfermo y pobre en un territorio en que la salud pública es, prácticamente, necropolítica. Ha escrito el poemario Litio (Inti ediciones), el texto «Sin remitente: tríada de epístolas» (Gato Luciérnaga) y traduce y escribe en el proyecto Colapso y Desvío.
