Poesía. Cristina Pino Castillo

 

Personas de segunda clase

 

No sé muy bien qué significa ser mujer

nunca entendí cómo funciona

nunca entendí por qué mi palabra tiene menos peso

o que el cuidado me fuera impuesto

o por qué tenía que ser persona de segunda clase

que se tenía que comportar de cierta forma

para compensar su desgracia

 

A estas alturas y con el agua bajo el puente

no sé si me identifico tanto con serlo

no me visto con la palabra mujer

como tampoco me visto con la palabra chilena

no las llevo en la pechera del orgullo de esos incómodos trajes

que me atoran las ganas de ser

 

Porque no quiero ser mujer

yo quiero ser volcán y montaña naciente

no quiero ser mujer

yo quiero ser mar y vertiente manantial

yo no quiero ser mujer

quiero ser un pez abisal un ser del bosque

ave del paraíso

yo no quiero ser mujer

yo quiero ser un monstruo

 

Y no piensen que no tengo trinchera

solo que hoy, a veces, la única manera de resistir

es respirar

mi revolución más grande será

no volarme los sesos de un balazo

pero no me digan que no tengo trinchera

o que me desclasé del género

porque sí que lo vestí

pero ya lo dijo Lemebel

si algo me queda de patria

son los afectos

y cuántos afectos me ha regalado

habitar esta piel

porque a mis amigas

todo

 

Mis amigas son quienes me han enseñado a amar

fueron mis amigas quienes me peinaron los pelos crispados por la electricidad

fueron mis amigas quienes zurcieron los harapos con los que vestí

fueron ellas quienes con sus palabras curaron los venenos

con alcohol desinfectaron la herida

con el humo sahumaron los malos espíritus

con el té y los dulces regocijaron lo diminuto que hay en mí

conversación tras conversación fuimos todas entendiendo

que este era el amor que estaba a nuestra altura

limpiaron mi casa cuando no podía con el peso de la existencia

secaron mis lágrimas con la delicadeza de pétalos de cerezos

con sus carcajadas llenaron cada espacio de música

repararon en mí todo lo que pudo haber estado roto

 

Con ellas los abrazos pueden ser desde los 3 a los 15 minutos

los temas mundanos y divinos

en derroche o en austeridad pura

a las que están firmes y llevo como emblema en la sangre

a las que se fueron pero siempre estarán

a las que volvieron con el tiempo envueltas en nuevos colores

a las que su paso en mi vida es como una estrella fugaz

a las que aún no conozco

a mis amigas todo

al amor entre mujeres

entre personas de segunda clase para elles el cielo.

 

Cristina Pino Castillo. Psicóloga y escritora. Actualmente se desempeña como psicóloga clínica y profesora de talleres que vinculan la psicología a la escritura. A su vez, ha escrito cuentos publicados de forma autogestionada, publicada en antologías de poemas en Santiago y Barcelona.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *