Uno de los errores que suele cometerse es asumir que el anime es entretenimiento para niños. He escuchado ese argumento innumerables veces y es un prejuicio que hasta yo misma he tenido con algunas obras. Recuerdo perfectamente la primera vez que vi Made in Abyss, anime que se hizo bastante conocido desde su estreno en 2017. Su estética kawaii me hizo rechazarlo inmediatamente, pero después de un solo capítulo entendí que todo lo que tenía de adorable era simplemente una trampa para atraer al espectador y enfrentarlo al abismo.
Lo mismo me pasó cuando en 2021 se emitió por primera vez Ranking of Kings (Ōsama Ranking), anime que a simple vista es muy infantil. Su estilo recuerda a los cuentos ilustrados clásicos: personajes redondeados, colores suaves y escenarios que representan fantasías europeas tradicionales con reyes, reinas, príncipes y castillos. Pero no hay que dejarse engañar, ya que todos los cuentos para niños tienen enseñanzas profundas.

Del creador Sōsuke Tōka y animado por Wit Studio (estudio detrás de animes como Shingeki no Kyojin (1-3), Vinland Saga y SpyxFamily), Ranking of Kings cuenta la historia de Bojji, el primer príncipe del reino de Bosse. Bojji es sordomudo y de tamaño pequeño, por lo que ha sido discriminado toda su vida por la gente de su reinado al considerarlo no apto para la corona. Bojji se nos presenta como un personaje apartado, solitario y vulnerable en un mundo que parece despreciar cualquier signo de debilidad.
El anime instala desde el primer episodio una tensión que desafía estereotipos compartidos. Las características que asociamos a un rey son incompatibles con cómo nos presentan al personaje principal: pequeño, frágil y expuesto. No se trata únicamente del típico protagonista subestimado que eventualmente demostrará su valor; el rechazo hacia Bojji está profundamente relacionado con la forma en que entendemos el poder y representamos el carácter masculino.
Sin embargo, poco a poco Ōsama Ranking desmonta nuestra idea tradicional de valentía y heroísmo, cuestionando que la fuerza y el poder sean sus únicas expresiones posibles. El anime nos obliga a mirar la fortaleza desde otro lugar: desde la capacidad de seguir adelante pese al dolor y al rechazo. Porque quizás ser valiente no tiene tanto que ver con ser el más fuerte, sino que con conservar el corazón puro en un mundo que intenta encarecidamente corromperlo.
El príncipe y la sombra
La segunda gran reflexión que nos presenta el anime es sobre la amistad.
La vida del príncipe Bojji cambia cuando conoce a Kage, miembro del clan de las sombras, reconocido por ser un clan de asesinos. Luego de perder a su madre, Kage sobrevivió robando y engañando, moviéndose en el mundo guiado por su instinto de supervivencia. Es por eso que cuando conoce a Bojji solo ve en él una oportunidad para aprovecharse, mientras que el príncipe inocentemente cree que ha conseguido un nuevo amigo, su primer amigo.
Bojji y Kage comienzan a verse con regularidad, Kage motivado por el interés y Bojji con la genuina intención de compartir con él. No obstante, el príncipe va sorprendiendo progresivamente a Kage, quien es testigo de cómo la bondad de Bojji no desaparece a pesar de todas las humillaciones que debe soportar. La sombra rápidamente comienza a sentir afecto por él, lo que da pie a una amistad que cambia el destino de ambos.
Lo que comienza como un encuentro accidental se convierte en el corazón de la historia, y funciona a la perfección precisamente porque no se siente artificial. Kage no se encariña inmediatamente con Bojji; primero lo juzga, subestima e inclusive intenta aprovecharse de él. Pero mientras más lo observa, más lo entiende. Descubre a alguien que, pese al dolor constante, sigue siendo capaz de tratar a los demás con una ternura que desafía nuestro entendimiento.
Esta representación de la amistad resulta profundamente emotiva, ya que no se nos plantea como un vínculo idealizado, sino como un espacio en donde cada uno es capaz de ver al otro y crecer con y gracias al otro. La relación de Kage y Bojji es hermosa porque no nace de la admiración heroica, sino que surge desde la vulnerabilidad y la comprensión del dolor ajeno. Lo refrescante entre ellos es que se admite y respeta la sensibilidad como una fortaleza, no como una falta.
La bondad como fuerza
Ranking of Kings me parece una serie sumamente inspiradora no solo por las reflexiones y cuestionamientos que presenta, sino porque aborda temas muy complejos y abstractos como la superación personal y la valentía, mientras nos muestra cómo una simple amistad mueve montañas. Es inspiradora porque nos da a entender que Bojji no cambia al mundo porque se vuelve el más fuerte físicamente, lo cambia porque sigue siendo amable incluso después de sufrir. Porque conserva la capacidad de confiar, de emocionarse, de cuidar y querer a otros, aún cuando el mundo constantemente intenta convencerlo de que eso lo hace débil.

A través de su viaje, el príncipe nos muestra que la fortaleza se puede entender de varias formas, y que un corazón noble, al final del día, es lo más importante. Kage, por su parte, nos enseña cómo creer genuinamente en alguien puede desviar el curso de los hechos, y que una amistad incondicional es más valiosa que cualquier posesión material.
Detrás de todo lo que puede parecer infantil se esconde la enseñanza de que la bondad, aunque nos insistan lo contrario, todavía importa. Ahí reside la potencia emocional de Ranking of Kings, y la principal razón de porque creo que vale la pena verla.
