Reseña. El cabrito de Juan Luis Salinas. Por Rodrigo Beraud

 

El miedo y la furia

 

El paso evolutivo de un buen periodista de prensa escrita es publicar una obra de investigación (caso policial, jurídico o bien una biografía), sin embargo, son pocos los profesionales de las comunicaciones que incursionan en la narrativa, palabras mayores, si se trata de develar aspectos de la propia vida, y más aún, de la infancia. Juan Luis Salinas es uno de ellos al cruzar su propio río Rubicón y publicar El cabrito, su primera novela. El libro se suma a otros dos títulos: Linda, regia, estupenda, historia de la moda y la mujer en Chile (2014) y El peso de la sangre, viaje personal al sida (2019).

En palabras del autor, El cabrito es una novela construida como auto ficción, crónica, memorias, reflexiones, o todo ello a la vez, gracias a la libertad que nos brinda la literatura. Estos formatos se alinean para contar las vivencias de un niño en la lejana localidad de Punitaqui en 1985. Un año difícil para el país por cuanto vivimos un terremoto, agentes del Estado asesinaron a tres profesionales comunistas y pocas semanas después a los hermanos Vergara Toledo, junto al recrudecimiento de las protestas contra el régimen, hechos que el autor añade a modo de referencia y que sirven para contextualizar la situación del país.

También se trata de una época compleja en materia de tolerancia, puesto que se pagaba caro ser distinto o salirse del rebaño. Con esta premisa, Salinas hace un alto en el camino y regresa sobre sus pasos para recordar al niño que fue, pueblerino, afeminado y aparentemente frágil, pero de una fortaleza interior difícil de doblegar y más intensa que cualquiera de aquellos que quisieron arruinarle la vida durante su enseñanza básica.

Para ello, Salinas no se queda sólo con sus recuerdos de hace 40 años. Investigó, viajó a la zona y realizó entrevistas, en un proceso que tiene mucho de terapéutico, aunque el no lo ve así. De esta forma, el autor ahonda en un período de la infancia en que se construye el carácter, se interioriza cómo vincularse con el entorno, se desarrolla la creatividad y, se explora el mundo y la naturaleza. Claro, gran parte de los hechos distan mucho de ser ideales, y eso es lo que desmenuza con la precisión del periodista experimentado frente a un suceso.

Según Milan Kundera en El arte de la novela: «el novelista derriba la casa de su vida para, con las piedras, construir la casa de su novela». Dicha construcción del puzzle de la infancia se sostiene gracias una narración vivencial de lo que ocurrió en los años ochenta, pero a la vez, desde una reinterpretación de sus recuerdos, bajo la figura de un narrador adulto, más analítico y capaz de ver los acontecimientos en perspectiva, descubriendo hechos reveladores que sorprenderán al lector (a)

Con estos elementos sobre la mesa, Salinas entrega una obra que supera por lejos un compendio de lamentos de un niño fracturado por el bullying y sus descargos frente a la sociedad actual. Estamos, ante un retrato generacional de un Chile de provincia donde un niño gay lucha por encontrar su lugar.

En palabras del escritor y periodista Oscar Contardo, quien presentó este libro en noviembre de 2025: «cuando Juan Luis Salinas escribe, parece cobrar otra consistencia, arrojar en sus textos una luz muy diferente a la habitual, bajar las defensas, abandonarse a los ojos de este niño y transformar los dolores pasados en literatura y las cicatrices en una forma de arte. El cabrito es un espléndido ejemplo de esa milagrosa metamorfosis».  

Rodrigo Beraud Guzmán es periodista (UGM), Magister en Comunicación Estratégica y Responsabilidad Social (UNAB) y escritor. Se desempeñó en El Mercurio, Emol, revista Caras, departamentos de comunicaciones de entidades públicas y ha sido editor de revistas institucionales. En el ámbito literario ha publicado siete libros, desde el año 2001 a la fecha.

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