Entrevista a María José Figueroa (escritora). Por: Jessy Chamorro-Salas (Hilos de Tinta)

 

Un encuentro con la poesía de María José Figueroa

 

Esta entrevista nace del podcast Hilos de Tinta, en donde conversamos con la periodista y poeta María José Figueroa. La charla profundizó en la trayectoria de Figueroa y su consolidación dentro de la denominada «EcoPoesía», una corriente que reflexiona sobre el ecosistema y la humanidad desde una mirada poética minimalista y profunda. En este encuentro donde se analiza el rigor de la reescritura de la poeta y su más reciente libro-objeto, «Amar un árbol».

Jessy Chamorro-Salas (JCS): María José, vienes del periodismo y la publicidad. ¿Cómo fue ese tránsito hacia la literatura?

María José Figueroa (MJF): Fue una búsqueda vocacional larga. Empecé en publicidad y luego periodismo; a los 18 años te obligan a elegir y uno no tiene idea. Aunque disfruté mucho la radio y la prensa escrita, la escritura creativa empezó a los 16 años con cuentos. Me decanté por el periodismo porque no me sentía cómoda con el carácter diplomático que a veces exige la academia; soy más inquieta.

JCS: ¿Se pueden encontrar esos cuentos hoy en día?

MJF: No lo creo, fueron publicados en 2007 en una editorial muy chica de Argentina. Los leo ahora y es una visión muy inmadura de la vida, algo muy de adolescente que prefiero que no lean (ríe).

JCS: Participaste en talleres literarios desde joven. ¿Cómo crees que estos espacios influyen hoy en los nuevos lectores?

MJF: Hay un «boom» de talleres y clubes de lectura. Creo que se debe a que mucha gente quiere explorar su creatividad sin necesariamente buscar la publicación. Además, con las editoriales independientes, ahora es menos difícil publicar que antes; no dependes de los grandes sellos comerciales.

JCS: Hablemos de tu primer libro, «Cruces en el desierto». Estuviste nueve años trabajando en él. ¿Por qué tardó tanto?

MJF: Nació de un viaje extenso a Atacama que me impactó mucho. Me demoré porque tuve que salir del impulso inicial de la primera escritura, que era un poema de ocho páginas muy inexperto. Entre medio tuve un bloqueo de siete años; la vida misma pasó. Para mí, crear un libro es un proceso colectivo; pasó por muchos talleres para pulir la voz.

JCS: ¿Qué buscabas transmitir con ese minimalismo del desierto?

MJF: El desierto es el minimalismo máximo. Muchas personas dicen que «no hay nada», pero está lleno de vida si te bajas del auto y miras con lupa. Para lograr eso, recurrí al «tanca», un estilo japonés de poesía de la cotidianidad reducida al mínimo.

JCS: Ese interés por la naturaleza te lleva a tu segundo libro, «Amar un árbol». ¿Cómo fue ese proceso?

MJF: Este fue más fluido. Empecé a esbozarlo seis meses después de publicar el anterior. Al tener mi voz poética ya definida, me tomó solo un año terminarlo. Fue un proceso de madurez donde ya sabía qué quería decir y cómo quería sonar.

JCS: El formato de «Amar un árbol» es muy particular, es un «libro-objeto». ¿Cómo llegaron a esa forma?

MJF: Le di libertad creativa total a Vinka Gravit, de editorial Tocornal. Ella es una artista encuadernadora maravillosa. Curiosamente, ella tradujo una imagen mental que yo tenía sin que yo se lo dijera. Ella se inspiró en los libros Indios Poty, del siglo II a.C., que se amarraban con hilos y cortezas. En este libro no hay nada que no tenga una razón de ser.

JCS: En el libro hay una diagramación curiosa, con columnas a los lados y al centro. ¿Qué representa?

MJF: Quería dar la idea de follaje. Para mí son dos hablantes: uno a la izquierda y otro a la derecha, que generan un diálogo o una discusión entre sí. Es una metáfora de la relación entre los pájaros y los árboles. No me gusta la narrativa que sobre explica; prefiero que el lector haga el trabajo de sentir el poema.

JCS: Has mencionado a Roxana Miranda y Marosa di Giorgio como referentes. ¿Cómo dialoga tu obra con la EcoPoesía actual?

MJF: Me inspira lo natural como componente de expresión. Me gusta la opacidad que a la vez está iluminada. En Chile está pasando algo interesante: está surgiendo una corriente de EcoPoesía o literatura ecologista muy potente. Sin quererlo, estamos coincidiendo en temas de lenguaje y preocupación por el entorno.

JCS: ¿Dónde se puede conseguir «Amar un árbol» actualmente?

MJF: Está disponible en BuscaLibre y en la librería Taller 1980 en Valparaíso. De todos modos, siempre estoy informando sobre nuevos puntos de venta en mi Instagram: @gatosasesinos.

JCS: María José, un gusto conversar contigo en Hilos de Tinta y conocer más de tu proceso creativo.

MJF: Muchas gracias a ti, Jessy, por el espacio para conversar de estos temas. Es súper importante generar estos diálogos.

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